Bulnes es una pequeña aldea donde conseguirás tener la tranquilidad necesaria para desconectar del habitual ruido y aglomeraciones de la gran ciudad.
La pequeña aldea de Bulnes, que forma parte del concejo de Cabrales (Asturias), es el sitio ideal para perderse durante unos días y desconectar del ajetreo propio de las grandes aglomeraciones urbanas. Con una población de 26 personas, se ubica justo en el corazón de los Picos de Europa, a una altitud de 625 metros sobre el nivel del mar. Los principales puntos de interés turísitico son su parroquia y, sobre todo, las zonas de pastoreo históricas, que conectan la aldea con Pandébano, Urriellu, Camburero, Cabrones, Amuesa y el Cares. El sendero más transitado es el del acceso al Picu Urriellu, también conocido como Naranjo de Bulnes, que es la cima más mítica de los Picos de Europa y lugar de culto para los alpinistas por la dificultad de sus verticales. Hasta hace unos años, el acceso a Bulnes era obligatorio hacerlo a pie, desde el municipio de Poncebos, pero desde 2001, un funicular facilita la llegada a la aldea. En caso de elegir la opción de la senda, el camino transcurre a través del Canal del Tejo, con más de 400 metros de desnivel y unas pendientes que llegan a alcanzar el 18%. En la actualidad, en Mulnes hay varias casas rurales, además de hostales, bares y comercios, dedicados especialmente a los turistas rurales que visitan la zona. Sus fiestas patronales son la Virgen de las Nieves (5 de agosto) y San Martín (11 de noviembre). Por lo tanto, los amantes del montañismo, la naturaleza, el sendersmo y el turismo rural; tienen marcada una visita obligada en este pequeño municipio asturiano que les dejará boquiabiertos, tanto por la calma y tranqulidad que se respira en él, como por sus impresionantes paisajes. |